Un reto que me he colocado es hacer unos
buenos autoretratos. Aplicar todo lo que se ha aprendido en composición,
iluminación y producción para lograrlos. Este fin de semana estábamos
terminando una sesión cuando se me vino a la mente que ese podía ser el día
para intentar hacer los primeros.
Yo soy amante del blanco y negro, así que
aprovechando que ya teníamos montado el fondo negro, las luces y algunos
accesorios pues diseñamos un par de cuadros para hacerlos realidad.
Acompañado de mi novia que a su vez es mi
mano derecha, comenzamos colocando la cámara en un trípode pero terminamos tomándola
con las manos y tomando la foto a corta distancia, una gran odisea mirarnos
reflejados en el lente fue de gran ayuda y luego de unas cuantas tomas pues
obtuvimos los resultados que queríamos.
“Pongamos el sombrero así” “Tu colócate
sobre mi hombro viendo para allá” “Midamos la luz a ver si esta bien”… Una foto
misteriosa pero elegante.



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